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Junio 2002 2002

Está fracasando la radio digital en España?

JOHN MULLER en "Elnavegante.com"

MADRID.- El dilema de la radio digital en España es simple: cada segundo se radia una cantidad de energía que supera los 150.000 watios de potencia, pero poco más de medio millar de privilegiados puede captar la señal. Con esa misma energía se podrían mantener funcionando todo el día 2.500 bombillas de una urbanización mediana, pero para ser precisos con la analogía, en ella sólo viviría el jardinero.

Pese a que existe una oferta digital desde hace casi dos años, la radio está demostrando que es el sector más refractario a la introducción de la tecnología digital. No hay una cifra exacta del número de receptores de radio digital que hay en España.Unas estimaciones consideran que son alrededor de 600, otros opinan que deben rondar el millar. «En todo caso, no deben pasar de 1.000», afirma José María Huerta, director técnico de Radio Nacional de España, quien revela que no sólo faltan, sino que es difícil encontrarlos en el mercado. «He pedido ofertas para adquirir 50 receptores y existen dificultades para suministrarlos».

¿Ha fracasado la radio digital en España? Los 12 operadores privados de radio digital (DAB) más la radio pública consideran que esta sentencia es prematura, pero no ocultan su desazón, ya que costear esos 150.000 watios de potencia radiada les supone al año más de 300.000 euros (50 millones de pesetas) a cada uno, los cuales simplemente se volatilizan en el espacio.

¿Un fracaso?

«Es pronto para hablar de fracaso», dice Isaac Moreno, director técnico de COPE. «La radio tiene unos tiempos de introducción de la tecnología que son diferentes a los otros negocios de telecomunicaciones porque el público es libre de comprar un receptor, es libre de oír cuando quiere, y eso implica unos tiempos enormes para introducir una tecnología nueva. El último gran cambio fue la FM y tomó más de 20 años llegar a la estereofonía».

Ramón Gabilondo, presidente del Grupo Comercial del Foro de la Radio Digital (FRD), que agrupa a operadores, autoridades y fabricantes, afirma que «hay que distinguir dos cosas: una, que la radio terminará siendo digital como cualquier otro medio de comunicación, pero otra cosa es con qué tecnología se hará, si con la norma DAB o con otra tecnología que tal vez aún está por descubrir. En cuanto a la apuesta concreta que se hizo en España con el DAB, los plazos y el despliegue, no creo que esté muerta, pero sí herida de muerte».

La gran mayoría de los receptores de radio digital que se escuchan en España están, además, en manos de profesionales del sector ya que su costo es elevado y supera los 600 euros (100.000 pesetas).

Las señales que llegan del mundo de los fabricantes tampoco son estimulantes. El precio de los receptores domésticos y de automóvil no parece que vaya a bajar en un futuro próximo, porque la radio digital no está entre las prioridades de la industria de electrodomésticos.Es más, las tarjetas de radio digital de la firma Bosch que se conectaban a un ordenador y que eran más baratas, dejaron de producirse hace más de un año.

«Es un desarrollo excesivamente lento. No se ve una evolución hacia un mercado de receptores. Pero tampoco en otros países», afirma José María Huerta. «Ha cundido el desánimo», dice Gabilondo, «porque el DAB no pasa por la industria. ¿Cómo es posible que un estado ponga en marcha un plan y cuando éste ya está funcionando se vea que nadie había consultado a la industria o cuando menos no habían previsto las dificultades con que se iba a encontrar este sector para desarrollar a corto plazo la nueva tecnología?».

El país más avanzado en la introducción de la radio digital es el Reino Unido donde las emisiones por parte de la BBC y el consorcio privado Digital One llevan por lo menos cinco años. Allí se calcula que hay 52.000 receptores digitales. Gran parte de ellos los ha vendido la compañía Psion que apostó fuerte hace dos años por el Wavefinder, un moderno dispositivo que se conecta a un ordenador.

Se introdujo con una fuerte campaña de marketing en la Navidad de 2000 y logró vender 15.000 unidades en pocos meses con el argumento de que se trataba de un nuevo periférico para PC. Pero el ritmo de venta se ha ralentizado y Psion se ha visto obligada a concentrar sus esfuerzos en un receptor portátil, que aún no ha sido inventado.

«Hay que estar preparados para aguantar 10 años aunque creo que esto se sustanciará en menos tiempo», advierte Isaac Moreno.«Hay que confiar en el desarrollo de un chip que permita reducir el tamaño, el precio y el consumo de los aparatos. El desarrollo de una radio digital portátil, esa es la clave».

Las esperanzas, como dice Moreno, están puestas en el desarrollo de un nuevo chip que abarate las radios. David Harold, portavoz del fabricante británico Imagination Technologies, afirmaba recientemente que lo ideal es que el coste del chip sea transparente para el comprador. «A mediados de este año, quizás sea posible», añadió.

En los foros profesionales se plantea invariablemente que no hay oferta suficiente de nuevos contenidos para tirar del mercado de receptores y se evoca el refrán del huevo y la gallina.

El caso del Reino Unido es claro al respecto. La BBC ha estado radiando en formato digital sus cinco emisiones nacionales y el servicio mundial desde 1995. En febrero pasado lanzó una nueva emisora deportiva y en marzo una musical y planea poner en el aire tres programaciones más en el curso de este año. El consorcio privado Digital One tiene en el aire 11 programaciones. En total 19 emisiones de alcance nacional diferentes, sólo una más que las 18 que están disponibles ahora en territorio español.

Isaac Moreno: «Los radiodifusores estamos inquietos. Unos más que otros. Algunos sabemos que esto tardará y estamos en una economía de guerra que te permite aguantar más, pero eso, claro, lastra el desarrollo de los contenidos».

Tampoco parece ser un problema de cobertura. La radio digital española llega al 50% de la población mientras que en el Reino Unido lo hace al 65%.

Los operadores saben que acudieron libremente al concurso de la radio digital y pagan puntualmente sus facturas a Retevisión, que es el operador de red que transporta y difunde la señal de radio digital en España, pero se resienten por la indiferencia que muestra ahora el Ministerio de Ciencia y Tecnología, que tanto entusiasmo puso en que la DAB se pusiera en marcha.

Un replanteamiento

Gabilondo es rotundo al respecto: «En vez de dejar en manos de los radiodifusores toda la implantación de la radio digital hay que hacer un replanteamiento serio para animar a las partes interesadas a que esto avance. No sólo a través de subvenciones y ayudas máxime si éste es un plan decidido unilateralmente por la Administración y se trata de la introducción de una nueva tecnología , sino porque debe existir mayor libertad para que el operador decida sus despliegues y planteamientos y, en tercer lugar, se debe recapacitar sobre si este modelo es el más adecuado porque el problema más grave que tiene es su incapacidad para reproducir y mejorar el mapa actual de la radio española».

«El Gobierno debería ser más sensible a esta situación», dice Isaac Moreno. «Los radiodifusores hemos dado y estamos dando pruebas inequívocas de nuestro compromiso con la radio digital.Pero la introducción de una nueva modalidad de radio es una tarea de una envergadura tal que incluso sobrepasa las posibilidades de un país aislado. La introducción de la radio digital, o la hacemos de forma acompasada con el resto de Europa, o estamos condenados al fracaso. Este es el tipo de sensibilidad que le pedimos al Gobierno, así como flexibilidad e imaginación para afrontar el reto que tenemos frente a nosotros. Los radiodifusores estamos firmemente involucrados en el desarrollo de la radio digital, pero estamos igualmente convencidos de que no podemos hacerlo solos. Una cosa es que seamos pioneros en Europa y otra muy distinta es que nos quedemos solos».

España, entre las primeras de Europa

España llegó la última a la radio digital y se ha puesto entre las primeras, sólo detrás del Reino Unido en cuanto a despliegue y cantidad de emisiones. Otros se han ido descolgando. La última mala noticia para el sector la proporcionó Suecia que anunció que reducirá drásticamente sus emisiones de DAB para concentrarse en cuatro o cinco grandes ciudades debido a los costes que ha ido acumulando durante más de cinco años de lealtad al DAB.

En España, entre tanto, los radiodifusores se están planteando fórmulas para adaptar el despliegue (que en el año 2006 debía llegar al 80% de la población) a la nula respuesta del mercado.«No parece realista acometer esto, más cuando surgirán nuevos compromisos en las comunidades autónomas que convocarán sus concursos de radio digital», dice Ramón Gabilondo, presidente del Grupo Comercial del Foro de la Radio Digital (FRD).

Gabilondo insiste en la seriedad del compromiso de los radiodifusores.«Nadie puede dudar que nosotros participamos activamente en el desarrollo de la radio digital, pero creemos que tiene que haber alguien más».

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